AGESIC revisa el Marco de Ciberseguridad para enfrentar los nuevos riesgos de la IA mientras el país consolida su estrategia de gobierno digital
La rápida adopción de herramientas de inteligencia artificial (IA) en organismos públicos y privados está obligando a los gobiernos de todo el mundo a replantear sus estrategias de ciberseguridad. Uruguay no es la excepción. La Agencia para el Desarrollo del Gobierno Electrónico y la Sociedad de la Información y del Conocimiento (AGESIC) confirmó que se encuentra revisando el Marco de Ciberseguridad del Estado para incorporar los riesgos específicos asociados al uso de inteligencia artificial, una decisión que refleja la nueva realidad tecnológica que enfrenta el país.
La medida representa un paso importante dentro de la transformación digital del Estado uruguayo y busca anticiparse a un escenario donde la IA ya no es solamente una herramienta de productividad, sino también un potencial vector de ataques informáticos, desinformación, fraude digital y manipulación de datos.
La inteligencia artificial cambia las reglas de la ciberseguridad
Hasta hace pocos años, los marcos tradicionales de seguridad informática estaban diseñados para proteger infraestructuras críticas frente a amenazas relativamente conocidas: malware, ransomware, robo de credenciales, ataques de denegación de servicio o intrusiones en redes.
Sin embargo, la irrupción de modelos de inteligencia artificial generativa ha modificado completamente el panorama.
Hoy es posible que un atacante utilice IA para:
- generar campañas de phishing altamente personalizadas;
- crear correos electrónicos prácticamente imposibles de distinguir de los legítimos;
- producir deepfakes de voz o video para cometer fraudes;
- automatizar ataques contra sistemas públicos;
- descubrir vulnerabilidades con mayor rapidez;
- desarrollar código malicioso con asistencia de modelos de IA.
Al mismo tiempo, las organizaciones también utilizan inteligencia artificial para fortalecer sus defensas mediante sistemas capaces de detectar anomalías, responder automáticamente a incidentes y analizar millones de eventos de seguridad en tiempo real.
Es precisamente este doble uso de la tecnología —como herramienta defensiva y ofensiva— lo que preocupa a los organismos encargados de la seguridad digital.
AGESIC estudia adaptar el Marco de Ciberseguridad de Uruguay
Según confirmó AGESIC, dentro del proyecto nacional de identificación y análisis de riesgos en infraestructuras críticas ya se están evaluando específicamente los riesgos derivados del uso de inteligencia artificial.
Además, el organismo analiza incorporar un perfil específico dedicado a IA dentro del Marco de Ciberseguridad de Uruguay, alineándolo con el estándar internacional NIST AI RMF (Artificial Intelligence Risk Management Framework), desarrollado por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de Estados Unidos.
Este marco propone gestionar los riesgos asociados a la inteligencia artificial durante todo el ciclo de vida de los sistemas, contemplando aspectos como:
- gobernanza;
- transparencia;
- privacidad;
- seguridad;
- confiabilidad;
- supervisión humana;
- mitigación de riesgos.
La eventual adopción de estos lineamientos colocaría a Uruguay entre los países latinoamericanos que comienzan a adaptar formalmente sus políticas públicas a los desafíos específicos de la IA.
Una estrategia nacional que va más allá de la ciberseguridad
La revisión del Marco de Ciberseguridad no constituye una medida aislada.
Forma parte de una estrategia más amplia impulsada por Uruguay para consolidar un ecosistema de inteligencia artificial responsable, seguro y alineado con estándares internacionales.
En noviembre de 2024 fue aprobada la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2024-2030, documento que establece los principios y líneas de acción que orientarán el desarrollo de la IA en el país durante los próximos años.
La estrategia se estructura sobre tres grandes pilares:
- Gobernanza de la IA.
- Desarrollo de capacidades.
- Inteligencia artificial para el desarrollo sostenible.
Entre sus principios destacan:
- protección de los derechos humanos;
- transparencia;
- responsabilidad;
- equidad;
- inclusión;
- innovación sostenible;
- respeto por la privacidad y la protección de datos.
La visión del gobierno uruguayo es que la inteligencia artificial impulse el crecimiento económico y la modernización del Estado sin comprometer la seguridad de los ciudadanos.
El Estado digital enfrenta nuevos desafíos
Uruguay es considerado desde hace años uno de los países más avanzados de América Latina en materia de gobierno digital.
Diversos organismos públicos ofrecen trámites completamente electrónicos, identidad digital, firma electrónica avanzada e intercambio automatizado de información entre instituciones.
Ese elevado nivel de digitalización también incrementa la superficie de exposición frente a posibles ataques.
Cada nuevo servicio conectado representa un potencial punto de ingreso para ciberdelincuentes.
La incorporación de inteligencia artificial amplía aún más ese escenario, ya que muchos sistemas comenzarán a tomar decisiones automatizadas o asistir procesos críticos del Estado.
Por esa razón, los expertos sostienen que la seguridad ya no puede limitarse únicamente a proteger servidores o redes, sino que debe abarcar también la calidad de los datos utilizados para entrenar modelos, la supervisión de algoritmos y la prevención de manipulaciones.
Los riesgos específicos que plantea la IA
Los especialistas internacionales coinciden en que la inteligencia artificial introduce amenazas que no estaban contempladas en muchos modelos tradicionales de seguridad.
Entre ellas se destacan:
Manipulación de modelos
Los atacantes pueden alterar los datos utilizados para entrenar sistemas de IA, provocando respuestas incorrectas o decisiones erróneas.
Robo de modelos
Los modelos de inteligencia artificial representan activos de alto valor económico y estratégico.
Su robo puede afectar tanto a organismos públicos como a empresas privadas.
Ataques mediante prompts
Los denominados prompt injection attacks buscan engañar a los modelos para que revelen información sensible o ejecuten acciones no autorizadas.
Deepfakes
Las falsificaciones hiperrealistas de voz e imagen ya están siendo utilizadas para fraudes financieros, campañas de desinformación y ataques de ingeniería social.
Automatización del cibercrimen
La IA permite que grupos criminales automaticen procesos que antes requerían intervención humana, incrementando considerablemente la escala y velocidad de los ataques.
Uruguay busca alinearse con estándares internacionales
La revisión del Marco de Ciberseguridad también responde a una tendencia global.
Diversos organismos internacionales vienen promoviendo nuevas políticas para el uso seguro de la inteligencia artificial.
Entre ellos destacan:
- NIST (Estados Unidos).
- OCDE.
- UNESCO.
- Unión Europea.
- Foro Económico Mundial.
La mayoría coincide en que la IA debe desarrollarse bajo principios de seguridad, transparencia y responsabilidad.
Uruguay ha mostrado una posición activa en este proceso internacional y busca adaptar esas recomendaciones a su propia realidad institucional.
La transformación digital continúa
Durante 2026 el gobierno presentó además una nueva Estrategia Digital que coloca a la inteligencia artificial, la gestión de datos y la ciberseguridad como ejes prioritarios para modernizar la administración pública. Entre las iniciativas anunciadas figuran la creación de un centro nacional de referencia en IA, nuevos laboratorios para proyectos con impacto público y una mayor coordinación entre organismos estatales para el uso responsable de los datos.
Paralelamente, Uruguay impulsa espacios de colaboración con el sector privado para fomentar prácticas éticas en el desarrollo y utilización de la inteligencia artificial, entendiendo que la seguridad digital requiere un esfuerzo conjunto entre Estado, academia y empresas.
Un cambio necesario para proteger el futuro digital
La inteligencia artificial representa una de las mayores oportunidades tecnológicas de las últimas décadas, pero también redefine el concepto mismo de seguridad informática.
La decisión de AGESIC de revisar el Marco de Ciberseguridad demuestra que Uruguay busca anticiparse a los desafíos que traerá esta nueva generación de tecnologías antes de que los riesgos se materialicen.
En un contexto donde los ataques informáticos evolucionan con la misma rapidez que la innovación tecnológica, contar con políticas públicas actualizadas será determinante para proteger la infraestructura crítica, la información del Estado y la confianza de los ciudadanos en los servicios digitales.
La combinación de una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, una política de gobierno digital consolidada y un marco de ciberseguridad en proceso de modernización posiciona a Uruguay entre los países de la región que procuran abordar el desarrollo de la IA desde una perspectiva integral, equilibrando innovación, competitividad y protección de los derechos digitales.


